artículo no publicado
  • Aprendí que era poeta como “todos los nicas” y me acostumbré a ser llamada “la mexicana” por mis compañeros de clase.
  • Poemas en los que la “casa” aparece como un fantasma que no puede recuperarse más y donde Nicaragua, México y ahora Nueva York aparecen como lugares que marcan las fronteras de la propia identidad.