artículo no publicado
  • Schwarzenegger ha declarado que le gustaría ser presidente de Europa. Esa anécdota resulta reveladora y profundamente inquietante, en un momento en el que la Unión genera poco entusiasmo y en el que lo nacional pesa mucho más que lo suprenacional.
  •       El fanatismo puritano y asesino ha atacado Marrakech. La solidaridad con las víctimas y la condena al terrorismo deben ir acompañadas de una firme determinación: promover la libertad individual y la democracia en Marruecos.
  • El auge de los partidos nacionalistas y populistas representa un peligro para Europa. Hay que impedir que esas formaciones debiliten las instituciones y el espíritu de la democracia.
  • En mitad de una espantosa crisis económica, los medios parecen obsesionados por los partidos del Madrid y el Barça. La rivalidad deportiva es una metáfora de un país acostumbrado a verlo todo en blanco y negro  (o azulgrana).
  • José Luis Rodríguez Zapatero ha mantenido en secreto hasta el final su decisión, gestionándola con un narcisismo pueril cuando el país vive una de sus crisis más terribles. Finalmente, no se presentará a la reelección. No morirá con las botas puestas.
  • Jimmy Carter, que fue presidente de Estados Unidos por el Partido Demócrata, fue a Cuba y dijo que el embargo tenía que acabarse. No dijo que Cuba necesitaba urgentemente acabar con su espantosa dictadura y empezar un camino rápido a la democracia.