artículo no publicado
  • Steig Larsson escribía contra la extrema derecha sueca. Muchas de sus observaciones siguen vigentes, en un momento en el que el argumentario de la extrema derecha se extiende a otras ideologías.
  • Las políticas contra la droga cuestan a los gobiernos y a los ciudadanos miles de millones de dólares. Quizá sea momento de intentar poner en práctica otro modelo.
  • El parlamento español ha prohibido la venta de golosinas y chucherías en los colegios. Se esgrimen razones sanitarias, pero la prohibición no es el mejor camino: es mejor educar en libertad.
  • 50 millones de ciudadanos turcos están llamados a votar este domingo. Desgraciadamente, parece que a Europa ya no le interesa Turquía y parece que a Turquía ya no le interesa Europa.
  • En la primavera de la indignación, dos nuevos escándalos españoles: el brote de E. coli, falsamente atribuido a unos pepinos andaluces, y el Diccionario Biográfico Español.
  • La detención de Ratko Mladic es una gran noticia. Aunque los ha protegido durante mucho tiempo, Serbia está dispuesta a entregar a sus criminales de guerra porque quiere integrarse en la Unión Europea.
  • En mitad de una campaña electoral aburridísima, las manifestaciones de los "indignados" han acaparado el interés informativo. Este revival de mayo del 68 demuestra que la ocupación del espacio público no garantiza que las ideas sean buenas.
  • El FMI advierte de que España tendrá dificultades si no se hacen nuevos recortes. Es difícil anunciarlos en plena campaña electoral. Pero, si no queremos tener una democracia tutelada, es necesario ser una democracia responsable.