Cynthia Ramírez | Letras Libres
artículo no publicado
  • Diversos actores impugnaron la decisión del INE de prohibir los debates entre candidatos durante el periodo de intercampaña. Este reclamo debería ser más extenso, pues los debates son el mejor camino para mejorar nuestra democracia.  
  • La interacción en redes sociales nos ha hecho creer que ahora tenemos más posibilidades de participar en las campañas políticas, cuando lo cierto es que las tecnologías reproducen prácticas tradicionales, como el clientelismo.
  • En la Ciudad de México, las protestas por la escasez y el robo de agua empiezan a formar parte de un perturbador paisaje habitual. Pero la perspectiva del colapso hídrico no parece suficiente para impulsar legislaciones y recursos financieros urgentes.
  • El periodo entre la precampaña y la campaña se implementó con el objetivo de regular la promoción en radio y televisión, pero desde sus orígenes ha creado confusión.
  • Mikel Arriola, candidato del PRI al gobierno de la Ciudad de México, basa su campaña en los "valores", oponiéndose a la mariguana para uso recreativo, al aborto y a la adopción entre parejas del mismo sexo. El problema es que este tipo de campañas suelen ser de suma cero.
  • La prolongación radical de nuestra esperanza de vida y la conquista de Marte son empresas científicas ambiciosas que despiertan serias dudas éticas.
  • Aunque el Servicio de Administración Tributaria ha incorporado sistemas electrónicos que buscan simplificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, mediciones de opinión pública muestran que la dificultad de pagar impuestos sigue siendo una de las principales razones para el incumplimiento.
  • Es un error creer que el candidato de Morena es el mismo demagogo obstinado de hace doce años. Su decisión pragmática de abrirle las puertas del partido a antiguos rivales políticos, como Gabriela Cuevas, así lo señala.
  • No hay un tipo de música que detone de manera generalizada emociones o sentimientos; ello depende de los gustos y estado de ánimo propios. Pero es irrefutable que la música nos mueve, nos cambia y nos libera.