artículo no publicado
  • Mikel Arriola, candidato del PRI al gobierno de la Ciudad de México, basa su campaña en los "valores", oponiéndose a la mariguana para uso recreativo, al aborto y a la adopción entre parejas del mismo sexo. El problema es que este tipo de campañas suelen ser de suma cero.
  • La prolongación radical de nuestra esperanza de vida y la conquista de Marte son empresas científicas ambiciosas que despiertan serias dudas éticas.
  • Aunque el Servicio de Administración Tributaria ha incorporado sistemas electrónicos que buscan simplificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, mediciones de opinión pública muestran que la dificultad de pagar impuestos sigue siendo una de las principales razones para el incumplimiento.
  • Es un error creer que el candidato de Morena es el mismo demagogo obstinado de hace doce años. Su decisión pragmática de abrirle las puertas del partido a antiguos rivales políticos, como Gabriela Cuevas, así lo señala.
  • No hay un tipo de música que detone de manera generalizada emociones o sentimientos; ello depende de los gustos y estado de ánimo propios. Pero es irrefutable que la música nos mueve, nos cambia y nos libera.
  • Los bonobos son conocidos como el simio más parecido al ser humano. Al igual que nosotros, son capaces de distinguir los actos útiles y serviciales de las fechorías; aun así, como lo muestran distintos experimentos, prefieren a los pelmazos abusivos.
  • Creado en 2001 para promover el turismo en localidades que han conservado y valorado su herencia histórica y cultural, el programa Pueblos Mágicos ha crecido sin control en los últimos años. Antes de que la "magia" de esos lugares se pierda, sería conveniente reestructurarlo.
  • Desde la clasificación de las películas hasta las normas que rigen la asignación de la CURP, la preocupación por las buenas costumbres y la moral de la que hacen gala las autoridades oscila entre la inocencia y la hipocresía
  • En el discurso oficial, los personas que consumen drogas ilegales son retratadas como adictos sin brújula moral. Pero no todos los usuarios de estas sustancias tienen una relación adictiva o problemática con ellas; por el contrario, la mayoría obtiene placer de su uso.