artículo no publicado
  • Los pulpos, y cefalópodos en general, nos invitan a reflexionar por su grado sorprendente de conciencia individua
  • ¿Qué sucederá con los trabajadores franceses, polacos, españoles, holandeses en campos científicos y de tecnología en el territorio británico? ¿Qué pasará con los científicos británicos en Europa?
  • Este año se cumplió un centenario del nacimiento de uno de los científicos e inventores mexicanos más relevantes de la historia: Guillermo González Camarena.
  • Un encuentro con la doctora en matemáticas Wendy Hall, Dama del Imperio Británico para conversar sobre sus originales contribuciones al cómputo en red.
  • Recientemente la casa Winner’s de Jerusalén subastó documentos y cartas del genio por 1.56 millones de dólares.
  • Para algunos apasionados de los lenguajes híbridos PI puede ser una cifra un tanto adictiva. 
  • El cine cósmico mudo ha muerto, ¡viva el sonido del espectáculo ondulatorio!
  • Según estimaciones de la agencia meteorológica británica Met Office, en 2015, la temperatura media de la tierra se elevó un grado centígrado respecto a los niveles de hace un siglo. Para poner en perspectiva lo que eso significa: si la temperatura terrestre llega a elevarse cuatro grados más, estaremos frente a una catástrofe global y los problemas que nos aquejan hoy serán insignificantes comparados con lo que les espera a las siguientes generaciones, o incluso a la nuestra. Los efectos del cambio climático, que ya empezaron a hacerse visibles, exigen medidas globales urgentes. Cuando en 1974 Mario J. Molina (ciudad de México, 1943), junto a Frank Sherwood Rowland, predijo el adelgazamiento de la capa de ozono por la actividad humana, dejó ver que el ser humano podía alterar de forma devastadora su medio ambiente. Esa investigación, publicada originalmente en Nature y que a la larga le valdría el premio Nobel de Química de 1995, sería fundamental para una iniciativa sin precedentes: el Protocolo de Montreal, un tratado internacional (conformado por Estados y empresas) diseñado para la protección de la capa de ozono y puesto en vigor en 1989. Además de investigador brillante, Molina es pionero del ambientalismo. Desde 2005 preside el Centro Mario Molina, enfocado en la investigación y promoción de políticas públicas ambientales.